|
Municipio
situado en la parte oriental de la comarca de La Loma y Las Villas. Cuenta con
dos zonas orográficas bien diferenciadas: por un lado, la zona de campiña, de
pendientes suaves y terrenos alomados, y por otro la de sierra, la Sierra de Las
Villas, que ya forma parte del conjunto orográfico de la Sierra de Cazorla.
Varios ríos conforman la red hidrográfica de la zona: el Guadalquivir, que
separa la zona de campiña de la de sierra; el Guadalimar, que forma límite
natural del término con la zona del Condado; y el Aguascebas Grande y el
Aguascebas Chico como afluentes importantes. Gran parte del término está
dedicado al cultivo del olivar, siendo uno de los mayores municipios productores
de la provincia, lo que da lugar a una importante industria derivada de este
cultivo. También existen áreas aisladas de monte bajo y matorral, y el olivar
deja paso a las coníferas, que alcanzan gran extensión y suponen una importante
riqueza maderera y de pastos. Otras actividades que cabe mencionar son la
industria maderera, la de construcción, mecánicas, etc.
El Tesoro de Mogón,
repleto de monedas romanas y joyas de plata; la pátera de plata con la cabeza de
Medusa del siglo II a C; la estatua del dios Mercurio, en bronce dorado; la
Esfinge alada, de origen fenicio; o el mosaico romano de Teatino; todos ellos
hallados en los alrededores de Villacarrillo son muestra del alto grado que
alcanzaron los asentamientos íberos y romanos en esta población.
Villacarrillo tiene su origen en época musulmana como fortaleza que defendía a
Iznatoraf. Tras la conquista de ésta por las tropas de Fernando III el Santo en
1226, se inicia la evolución de esta aldea a villa.
Conocida en un primer momento como Torre de Mingo Priego, el rey la donó al
Adelantamiento de Cazorla, del que dependió jurídicamente, aunque en lo
eclesiástico perteneció al Obispado de Jaén.En 1449 el Arzobispo de Toledo,
Alonso Carrillo, señor de la villa como Adelantado de Cazorla, la segregó de
Iznatoraf y le añadió su apellido. Un año más tarde Juan II de Castilla le
otorgó la categoría de villa independiente, privilegio que fue vuelto a
confirmar por los Reyes Católicos el 26 de enero de 1498. Durante los siglos XVI,
XVII y XVIII se produjo la consolidación y expansión de su población, que se
traduce en su actual casco urbano en calles de trazado regular y grandes casas
solariegas. Durante el siglo XIX y principios del XX gozó de un importante auge,
como reflejan las edificaciones historicistas y modernistas que salpican sus
calles.Por Real Decreto de 8 de mayo de 1877, el rey Alfonso XII le otorgó el
título de ciudad.
Habitantes: 11.180
Altitud: 794 m. Gentilicio: Villacarrillenses
WWW.UBEDA.COM
Cerrar Ventana |